Gracias Arauco por la colaboración con este video.

Para este experimento necesitás:

  • Semillas (garbanzos, porotos o lentejas)
  • Sal
  • Detergente líquido
  • Ablandador de carne o jugo de ananá (piña)
  • Alcohol etílico 95% (funciona también con isopropil)
  • y paciencia, mucha paciencia…

Acá va el procedimiento que tenés que seguir:

1) Lo primero es tomar 1/2 taza de porotos, una pizca de sal (¿será para darle sabor?) y una taza de agua. Todo eso se coloca en una licuadora y se procesa durante 15 segundos. Finalmente, la mezcla resultante se filtra para eliminar cualquier partícula de gran tamaño.

2) A la mezcla que obtuviste agregale 2 cucharaditas de detergente líquido y revolvé sin formar espuma. Luego dejá reposar por 5-10 minutos. Sería conveniente que probaras con distintos detergentes ya que algunos no funcionarán tan bien como otros. Finalmente colocá la mezcla en 3 envases de prueba.

3) Agregá a cada envase una pizca de ablandador de carne y revolvé muy des-pa-ci-to. Si lo hacés rápidamente tal vez no logres ver nada al final del experimento. Si no tenés ablandador de carne (que por cierto es un producto muy yankie) podés utilizar jugo de ananá o solución para lentes de contacto.

4) Incliná el envase de la mezcla y vertí muy lentamente alcohol etílico 95% (alcohol común de cualquier botiquín) de modo que se forme una capa sobre la mezcla anterior de porotos. Vertí tanto alcohol como mezcla hay en el envase.

El ADN comenzará a “coagular” como una masa blancuzca y subirá hasta la parte donde está el alcohol.

5) Felicitaciones!!! Acabás de realizar tu primera extración casera de ADN.

Puedes retirarlo con la ayuda de un palillo. En este caso las proteínas y la grasa se quedan en la parte acuosa de la mezcla y el ADN asciende hasta llegar al alcohol.

El ADN es una molécula muy larga y tiende agruparse. De ahí la facilidad para retirarla.

Puede ser necesario que intentes varias veces el experimento, con distintas fuentes de ADN, distintos detergentes y ablandadores; ya que muchas veces no sale como lo esperado y sólo se puede tener paciencia para volver a intentarlo. Vamos que vale la pena!!! Suerte.

¿Porqué funciona así?

El agua con una pizca de sal es una mezcla isotónica. Es para que lo que se va a sacar de la semilla “sufra” lo menos posible. En la licuadora se rompe la cubierta de las semillas. Pero las células vegetales están enteras (son demasiado pequeñas). Para eso se usa el detergente.

Zumo de piña, de papaya, ablandador de carne… todo esto son enzimas que cortan las proteínas. Se trata de romper lo que hay dentro de la célula dejando intacto el ADN.

Al añadir el alcohol se consigue separar el ADN, que tiene más afinidad con el alcohol que con el agua.

Este experimento ha sido traducido al español de su artículo original