Para aficionados, existen 2 baños adecuados:
BAÑO A:
- Acido crómico: 125 g
- Sulfato de cromo: 1.5 g
- Agua: 470 gramos
BAÑO B:
- Acido crómico: 125 g
- Acido sulfúrico: 1 g
- Agua: 470 gramos
Puede decirse que el baño A es el que mejores resultados rinde, pero su costo es más elevado que el baño B. Es importante que ambos baños se hagan a una temperatura de 38o C; para esto se debe de introducir el recipiente que contendrá los elementos dentro de otro que contenga agua caliente a la temperatura indicada (ver la figura anterior). Debo mencionar que los baños galvanocrómicos son altamente corrosivos por lo que no se deben de usar recipientes metálicos, en su lugar usar de vidrio, loza o porcelana, se recomienda también usar guates y evitar que los líquidos toque la piel, se debe evitar también, aspirar los vapores que emanan.

Para el electrodo positivo usaremos un tubo de plomo que esté muy limpio, el electrodo negativo será el objeto que se va a cromar. Si el tubo de plomo que se va a usar, se usó anteriormente en una solución de ácido sulfúrico, será más eficiente ya que se le habrá formado una película de peróxido de plomo en la superficie.
La alimentación para el cromado no debe de exceder los 6 voltios de corriente directa, pero su amperaje debe de ser considerable, de ser posible, reducir y rectificar la corriente de 110 voltios a 6. Puede usarse también unas baterías (acumuladores) de automóvil de 6 voltios en paralelo para obtener el amperaje necesario.
El tiempo requerido para que el objeto se crome es de media hora, en este período de tiempo es conveniente que se revuelva la solución frecuentemente. Si se ha suministrado la corriente adecuada, la capa de cromo que se depositó en el objeto será brillante y se necesitará pulir. Si por el contrario, la corriente fue muy baja, el cromado se verá opaco. Entonces, debemos de tomar en cuenta que la corriente adecuada es la responsable de un cromado brillante. Si la corriente es excesivamente fuerte, el cromado será de un color gris opaco.
Es posible también, que los resultados no sean los deseados, si la solución del baño y la temperatura se alteraron. Esto nos lleva a pensar, que el éxito de la galvanocromía, es ceñirse a las indicaciones dadas. La práctica te dará la experiencia necesaria.
Es obvio que los objetos a cromar se deben de limpiar de forma tal, que no les quede grasa antes de introducirlos en el baño, ya que la más mínima cantidad de esta hará
que el cromo no se adhiera.
Por último, los metales que puedes cromar son los siguientes: latón plata, cobre. Si vas a cromar hierro o acero, previamente los tienes que sumergir en un baño de níquel o cobre para que la superficie esté en óptimas condiciones para ser cromada.


